Conciencia de Prosperidad es nuestro estado natural de Ser y de unión con lo divino, con la naturaleza y el Universo. Consiste en saber que las riquezas abundantes del universo están ahí para ser utilizadas por nosotros con amor y cuidado, de forma que podamos expresar nuestra divinidad de manera creativa.

Conciencia de prosperidad no es sinónimo de riqueza material, sin embargo tampoco son opuestas la riqueza económica o material y la verdadera prosperidad, la cual nos sumerge en un estado continuo de paz y tranquilidad interior que no nos da la prosperidad exclusivamente material. Una persona puede ser inmensamente rica y sin embargo tener una conciencia de pobreza, lo que le llevará a estados de angustia y preocupación permanentes.

Conciencia de pobreza es temer a la escasez, negar el propio valor de uno mismo, desconfianza,  falta de fe en la abundancia natural de la vida e ignorancia de su potencial creativo. Por ejemplo, trabajar sólo por dinero sin disfrutar, haciendo una actividad que no nos gusta es un notable síntoma de conciencia de pobreza. Nuestra experiencia en el mundo material a menudo es de limitación y escasez. Tendemos a pensar que no hay suficiente para todos, pero la realidad es que somos seres espirituales ilimitados. Lo habitual es que ignoremos las oportunidades para aprender y crecer, que la vida nos ofrece a cada uno.

Pensamientos y creencias limitantes son aquellos que, consciente o inconscientemente, nos están impidiendo avanzar hacia una conciencia de prosperidad. Nuestras creencias más limitantes son debidas a diferentes causas como condicionamientos sociales, falta de apoyo y entendimiento en la familia, herencia de las creencias de nuestros padres y ancestros, nacimientos traumáticos e incluso pulsión inconsciente de muerte. Todas estas creencias están firmemente arraigadas en nuestra memoria celular. Por ejemplo, en muchas partes del mundo existe la creencia generalizada de que para ganar dinero hay que trabajar duro y tener buenos estudios, de hecho así es como se educa a los niños en las escuelas. Esto queda grabado en el inconsciente colectivo mermando la creatividad de cada individuo, haciéndole pensar que realmente es así.

La buena noticia es que todo esto se puede cambiar, no importa lo limitados que sean nuestros patrones de conducta o nuestras creencias, tenemos el poder para elegir lo que pensamos y creemos en el presente. Cambiando nuestras creencias, cambiaremos nuestros habituales patrones de conducta y por tanto estaremos cambiando nuestra realidad. Existen numerosas herramientas para comenzar a cambiar todos nuestros pensamientos y creencias negativas por positivas, esto hará que directamente cambien nuestros sentimientos y emociones de la misma forma. La conciencia de pobreza irá transformándose poco a poco en conciencia de prosperidad. Una gran herramienta para comenzar el cambio es las afirmaciones positivas (ver artículo, el poder de las afirmaciones positivas)

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