La visualización es parte importante a la hora de lograr metas y alcanzar objetivos.
En la inmensa mayoría de los textos y documentales sobre la Ley de la Atracción nos dicen que hay que visualizar con nitidez y claridad aquello que queremos materializar en nuestras vidas, pero…
No todo el mundo es capaz de visualizar con claridad
aquello que desea. Yo particularmente, hasta hace poco no podía o no sabía como mantener una imagen nítida de algo en mi mente. Hasta que descubrí que…

Existen diferentes modalidades de percepción: Auditiva, Visual y Kinestésica

  1. Auditiva: Son aquellas personas, que tienen más facilidad para sintetizar y recordar palabras, sonidos, música….
    Normalmente les molestan mucho los ruidos, y hablan más despacio que las personas que tienen modalidad de percepción visual.
    Suelen tener tonos de voz agradable, y en las conversaciones a menudo ladean la cabeza. Su respiración suele ser más profunda.
  2. Visual: Son aquellas personas, que tienen más facilidad para retener imágenes, rostros, paisajes, etc. “Ven”.
    Suelen sentarse erguidos y a la expectación de lo que ven.
    Suelen tener respiración clavicular. Hablan muy rápido, ya que responden a las varias imágenes que ven en su mente, y gesticulan ampliamente.
  3. Kinestésica: Son aquellas personas que “sienten” sus recuerdos. Es decir, transforman sus recuerdos y vivencias en emociones. Hablan más lentamente que los auditivos.

Todo el mundo dispone de las tres modalidades de percepción. Lo que ocurre es que a menudo las combinamos pero todos tenemos una que predomina sobre las demás.
En mi caso, cuando descubrí que existían estas tres modalidades de percepción, enseguida me di cuenta de que yo era “Kinestésico” ya que me cuesta visualizar con nitidez y además me es difícil poner los sonidos a mis imágenes mentales. Sin embargo soy capaz de sentir las cosas fácilmente.

Si no sabes aún cual es tu modalidad de percepción dominante puedes probar lo siguiente…
Realiza un ejercicio de visualización divertido:
Ponte cómodo, cierra los ojos e imagínate en un sitio conocido para ti (un jardín quizás…) e imagínate tocando un árbol de ese jardín, imagínate mordiendo uno de sus frutos, escuchando el viento entre sus ramas,  ahora recréate tocando la tierra, sintiéndola, imagina que vienen dos pájaros volando con bellos colores a cantarte una canción, ahora se acerca un familiar querido y te abraza, ríe…  Imagínate de hecho todo aquello que te apetezca y donde te apetezca, pero haz de esto un juego divertido…

Cuando termines hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué es lo que he vivido con más detalle?
  • ¿Los colores de los pájaros?
  • ¿El viento entre las hojas?
  • ¿He escuchado lo que ese ser querido me decía?

Descubre tu modalidad de percepción dominante y empieza tus visualizaciones SIEMPRE por la modalidad más fuerte en ti. Así poco a poco te irás formando una imagen fiel a lo que deseas. Es decir, por ejemplo, si tú eres visual, empieza por imaginarte un árbol, su color, su altura… Si eres kinestésico abraza el árbol, coge un trozo de corteza, mastica una hoja… Si eres auditivo, empieza por escuchar el viento entre sus ramas, el sonido que hacen sus hojas cuando paseas tus manos entre ellas… Y sobre todo no dejes de divertirte con tus visualizaciones, conviértelas en juego…
Recuerda que aquello que imaginas o ves debería estar haciéndote feliz….  ¡Disfrútalo!

Algo muy importante es tener una idea clara de aquello que queremos e ir formando la imagen poco a poco, dedicando al principio unos pocos minutos al día. Y si esos minutos de dedicación son los últimos, es decir, cuando estamos en la cama a punto de dormir, mucho mejor ya que se irá incorporando más rápidamente a nuestro inconsciente.

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