¿Sabías que es posible cambiar el rumbo de tu vida tan sólo cambiando tu forma de pensar? Por supuesto cuando cambia tu forma de pensar, cambia tu forma de sentir y actuar. Podemos educar la mente para dejar de enfocarnos en aspectos negativos, que lo único que hacen es atraer esa negatividad a nuestras vidas.

A priori esto puede parecer algo complicado, podemos pensar… ¿Cómo voy a cambiar mi forma de pensar? ¡Es imposible educar la mente para tal fin!
La buena noticia es que existen técnicas para cambiar nuestra forma de pensar y con ello cambiar nuestra forma de ver la vida y por consiguiente de vivirla. Una noticia aún mejor es que algunas de estas técnicas son extremadamente sencillas y cualquier persona puede trabajar con ellas. Una sencilla y maravillosa técnica para transformar nuestra vida, a través de nuestros pensamientos, son las afirmaciones positivas.

En primer lugar debemos empezar a tomar consciencia de que todo aquello que pensamos y verbalizamos es como si se lo estuviésemos pidiendo al Universo, La Creación, Dios o como cada uno quiera llamarlo. Así que es hora de comenzar a observarnos, observar que pensamos y sobre todo que decimos para, poco a poco ir cambiando nuestros hábitos negativos con la ayuda de las afirmaciones positivas.

Antes de explicar cómo se utiliza y funciona esta técnica he de decir que lo más probable es que, a pesar de ser algo muy sencillo de realizar, nuestra mente pondrá resistencia e intentará boicotear nuestro intento por cambiar, debido a ese miedo más o menos inconsciente a salir de nuestra zona de confort, entendiendo “zona de confort” como todo aquello que ya conocemos y tenemos plenamente integrado en nuestras vidas, para bien o para mal. Nos sentimos “cómodos” siempre y cuando no salgamos de nuestra zona de confort. Sólo pensar en cambios nos asusta y generalmente desistimos de cualquier intento por cambiar, aunque éste sea para mejorar notablemente nuestras vidas.

Probablemente te estés preguntando, ¿Cómo unas simples afirmaciones van a conseguir que cambie mi forma de pensar, y mucho menos mi forma de ver la vida? ¿Cómo unas simples afirmaciones van a conseguir que sea más feliz? Es normal, aún no sabes la técnica pero tu mente ya está poniendo resistencia, el mero hecho de pensar en cambios, en algo nuevo, desconocido, diferente, aunque sea para mejorar y ser más feliz inconscientemente te asusta, te da miedo. Nuestra mente es así, ¡No le gustan los cambios!

Para comenzar a trabajar con esta gran herramienta basta con crear algunas afirmaciones sobre los aspectos que deseemos cambiar. Las afirmaciones deben estar en primera persona de forma positiva, sin negaciones y en tiempo presente. Es decir, por ejemplo, si tengo un trabajo que no me gusta y quiero cambiar ese aspecto en mi vida podría crear la siguiente afirmación: “Tengo un trabajo que me gusta y me gano bien la vida”.

Algunos ejemplos de afirmaciones positivas son:

  • Me quiero y me acepto a mí mismo (Autoestima)
  • Recibo más dinero del que gasto (Economía)
  • Gozo de una salud perfecta (Salud)
  • Estoy rodeado de gente que me ama (Amistad)
  • Tengo un trabajo que me apasiona y satisface (Trabajo)
  • Gozo de una relación plena con mi pareja  (Amor)

 Daremos más fuerza a la afirmación incluyendo nuestro nombre, por ejemplo: “Yo Fernando gozo de buena salud”

Una vez encontrados aquellos aspectos que deseemos cambiar crearemos las afirmaciones positivas en base a ellos. Para comenzar, lo mejor es elegir aquella afirmación que más nos remueva, es decir, aquella que al leerla nos produzca la sensación de… ¡Uf, esto nunca lo lograré!. Esta sensación no es sólo mental, físicamente suele producir algo como cosquilleo en el estómago o una ligera presión en el pecho, etc. Una vez elegida la afirmación debemos trabajar con ella escribiéndola repetidas veces en una hoja, tantas veces como queramos, no menos de 25 o 30 repeticiones. Al principio es normal que no nos creamos lo que estamos escribiendo, nuestra mente comenzará a soltar cosas como “Esto es mentira”, “que tontería estoy haciendo”, “con esto no voy a conseguir nada”, “me siento ridículo escribiendo esto”, etc. Pero no se trata de que nuestra mente consciente lo crea, es lógico que aún no lo crea puesto que en este momento no es real tal situación, se trata más bien de implantar esa creencia en nuestra mente inconsciente, que es la que nos hace ser como somos y actuar como actuamos, atrayendo siempre lo mismo a nuestras vidas.

Algo muy importante también es visualizarnos e intentar sentirnos como si ya hubiéramos conseguido el objetivo al que está destinado nuestra afirmación. Podemos buscar un hueco en el día para relajarnos y “soñar despiertos” viendo y sintiendo como nuestra afirmación se hace real, este espacio puede ser en la cama justo antes de dormir. Cuando nos dormimos visualizando, nuestro inconsciente recoge e integra mucho mejor la información.

Un ejercicio muy poderoso es decirnos la afirmación repetidas veces mirándonos en un espejo.
Cuando día tras día escribimos la misma afirmación, la verbalizamos frente al espejo, la repetimos mentalmente cada vez que podamos y nos visualizamos habiendo conseguido nuestro objetivo, estamos haciendo que en nuestra mente inconsciente se produzca un gran cambio, estamos cambiando una creencia negativa por una creencia positiva, que con toda seguridad terminará haciéndose realidad.

Puedes ver un ejercicio muy potente y práctico para escribir tus afirmaciones y transformar la emoción negativa que puedan producirte al no creértelas. Míralo aquí en la segunda parte de este artículo.
Espero que esta información te sirva de gran ayuda.

Te invito a escuchar el siguiente documental sobre las afirmaciones positivas: Tu Puedes Sanar Tu Vida (Louise Hay)

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